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  • Durante su paso por Sedeso la pagina web fue reprobada por la CAIP

 Ernesto Aroche Aguilar | Foto Rodolfo Pérez

Javier López Zavala, el precandidato priísta que el lunes pasado ofreció promover una reforma legislativa para dotar a la Comisión de Acceso a la Información Pública (CAIP) de autonomía administrativa y hacer de la transparencia un ejercicio democrático, nada hizo sobre el tema durante su paso por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso).

 Las evaluaciones periódicas que la CAIP aplica a las páginas de transparencia gubernamentales no deja lugar a dudas, entre 2008 y 2009 la Sedeso no logró ni siquiera 50 de los 100 puntos posibles.

Pero además pasó por alto, al igual que el resto de las dependencias, las reformas a la ley de transparencia que aprobó la mayoría priísta en el Congreso local a mediados de ese año. Situación que no fue subsanada hasta después de la llegada de Juan Carlos Lastiri como se puede observar en su página web oficial.

De acuerdo con la fecha asentada en el apartado correspondiente a “los recursos públicos entregados a personas físicas o morales”, –uno de los apartados que se agregó en la reforma de 2008— los listados se subieron el 31 de enero de este año.

Mal parado

Las evaluaciones periódicas de la CAIP, hechas públicas a una petición de información, reportan que a principios de 2008 la Sedeso había sido calificada con 47,5 puntos en una escala en donde el 100 es el valor más alto. Para principios de 2009 la situación en lugar de mejorar empeoró al caer a 46.9 puntos.

La diferencia entre uno y otro año se explica cuando se observa que la información de la Sedeso empeoró en lo referente al indicador “Vinculación Ciudadana”.

Pero las grandes deficiencias en la transparencia de la dependencia que encabezó hasta mediados de enero pasado López Zavala se concentran en la rendición de cuentas sobre el manejo de los recursos públicos.

Y es que de los cuatro indicadores que se tomaron en cuenta para la evaluación de la página web, la información financiera fue en la que se registraron las peores calificaciones de las dependencias. Justo el rubro que involucra la rendición de cuentas, uno de los pilares del derecho a la información reconocido como un derecho ciudadano en la Carta Magna.

El problema no fue exclusivo de la Sedeso y se replica en el mismo tono y sentido en todas las dependencias estatales y con todos los Sujeto Obligados, pero en este momento la que más resalta es justamente la de esa dependencia por el discurso que enarboló el lunes pasado el precandidato priísta.

De los 40.5 puntos que podrían conseguirse en este apartado la Sedeso apenas logró 4.5, poco más de un 10 por ciento de la meta.

Para evaluar el rubro se tomó en cuenta que las páginas informaran la remuneración mensual por puesto, incluyendo la compensación; los cargos de confianza, base y honorarios, en todos sus niveles y el número de plazas de los mismos puestos, en total y por unidad administrativa.

También se calificó si se brindaba información sobre el presupuesto asignado al Sujeto Obligado y los informes sobre su ejecución. Estos deben especificar el avance con relación al presupuesto mensual y al anual, ambos por capítulo y partida.

Además se consideró si la página publica la cuenta pública de la dependencia y el informe, a detalle, de las auditorías practicadas.

Sobra decir que fuera del tabulador salarial que informa de manera general los mínimos y máximos del pago de las retribuciones nada de lo anterior se encuentra para su consulta en la página web oficial.

Se mantiene en secreto la remuneración mensual por puesto, incluyendo a los empleados de base, de confianza y honorarios, así como las compensaciones.

Tampoco incluyen el informe de ejecución de recursos, que debería incluir el avance del ejercicio presupuestal mensual y el presupuesto ejercido anual, ambos por capítulo y partida de ejecución.

Se ocultan también los resultados definitivos de las auditorías al ejercicio presupuestal de cada Sujeto Obligado que realicen los respectivos órganos de control y supervisión, incluyendo el nombre de los órganos de control y supervisión que la realizó.

Los otros indicadores

El resto de los indicadores que califican, tiene que ver con la información relacionada con la estructura organizacional (directorios con nombre y cargo), con un valor de 10.5 puntos; el marco regulatorio (todas las leyes, ordenamientos y códigos que rigen la vida interna y externa del aparato burocrático), con 23.6 y la vinculación ciudadana (los mecanismos de interacción entre sociedad y gobierno) con 25.4.

En el rubro de vinculación ciudadana, en la evaluación del 2009, la Sedeso retrocedió, como ya se dijo, mientras que en el marco regulatorio logró 8.5 de los 10.5 puntos posibles.

Pero más allá de números e indicadores lo que es claro es que el discurso de transparencia que lunes pasado lanzó el ex secretario de Desarrollo Social no tiene mucho sustento en su trabajo previó.

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