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Ernesto Aroche Aguilar |  Puebla On Line

“El olor es, a ratos, una peste que no se aguanta. Antes se respiraba aire puro, ahora es pura mierda”, la respuesta se repite una y otra vez como calcada en todas las voces de los vecinos de Guadalupe Victoria, municipio poblano colindante con Perote Veracruz, al referirse a los problemas que trajo consigo la instalación ahí, desde hace 10 años, de Granjas Carroll, la empresa porcícola señalada como uno de los presuntos epicentros de la influenza que puso en alerta a todo el mundo.

Los problemas por el mal olor que se desprende de los criaderos porcícolas y impregna a toda la región ha provocado que en sus peores momentos ataques de nausea en los alumnos de la escuela Gabino Barreda, ubicada en uno de los accesos de la cabecera municipal.

Pero los problemas ambientales y de salud no terminan ahí, se habla, sin que existan datos que respalden las afirmaciones, que las filtraciones de agua de desecho de las lagunas de oxidación a cielo abierto de la empresa conformada entre capital extranjero y nacional, están contaminando los mantos freáticos de la región.

La posibilidad incluso es repetida por Casiano Cabrera Pérez, regidor de Gobernación del municipio y panista de filiación, al mencionar los problemas que representa para la comunidad la presencia de los 20 criaderos porcinos que poco a poco fue instalando la empresa de marras.

Aunque son pocos, muy pocos los que están dispuestos a movilizarse para hacer patente la molestia ciudadana, “¿para qué?, responde preguntando el dueño de una negocio del lugar, “si las autoridades no hacen nada, están compradas por los de las Granjas, esos tienen comprados a todos”.

El hombre no da a conocer su nombre, y declina la invitación a una entrevista, “no quiero problemas con la gente de la presidencia, si de por si no me quieren, después, imagínese”.

Una ciudad sin cubrebocas

En Guadalupe Victoria parece que la amenaza de infección que trajo consigo la mutación del virus H1N1 es casi una leyenda urbana, un cuento que se cuenta a los niños para que no salgan de casa.

Nadie en las calles lleva tapabocas, nadie parece preocupado por la posibilidad de que la infección llegue a pesar de la vecindad que se tiene con La Gloria, comunidad que pertenece al municipio de Perote en donde hace algunos meses se registraron varias decenas de casos de influenza y al menos un par dio positivo al virus mutante.

El doctor Mercado Flores Santos, director del Hospital Integral de Guadalupe Victoria, lo reconoce también las solicitudes de atención que para el lunes eran muy altas se fueron reduciendo con el paso de los días, nadie en el pueblo ha presentado un cuadro positivo, a pesar de que son las enfermedades respiratorias uno de los padecimientos más comunes dadas las condiciones climáticas.

Lo que tampoco se tienen reportados, según el galeno adscrito al Sector Salud estatal, son enfermedades provocadas por la cercanía con las granjas porcícolas que están diseminadas por todo el municipio.

“No, no tenemos reportados casos de infecciones en la piel o en los ojos”, como ha sucedido en La Gloria.

Reportes del diario La Jornada fechados en diciembre del 2006 hablan de enfermedades en la piel e infecciones oftálmicas en esa comunidad veracruzana, entre otros problemas de salud.

“Aunque –matiza el doctor— hay que tener en cuenta que las granjas cuentan con personal médico interno, por eso, si los trabajadores han llegado a tener problemas acá no vienen. Acá, en la clínica, no hemos tenido caso alguno”.

Pero lo que se escucha por las calles de Guadalupe Victoria es otro caso, algunas voces señalan que sí, que se han presentado ese problema, el propio regidor de Gobernación lo retoma cuando habla de la situación que se vive.

“Se habla de problemas de salud, de infecciones en la piel, aunque no se ha podido comprobar nada, son solo voces que corren”.

Martín Cristóbal | Puebla On Line

Martín Cristóbal | Puebla On Line

Lo mismo PRI que PAN

Las granjas comenzaron a instalarse en territorio poblano alrededor del 1998, cuatro años después de que se instalaron en Perote Veracruz.

Llegaron de la mano del Partido Revolucionario Institucional (PRI), atraídos por las posibilidades del terreno y las facilidades de instalación, aunque han recibido el cobijo lo mismo de panistas que priistas.

Heriberto López, director de la escuela primaria Gabino Barreda, una de las pocas voces que no duda en hacer patente la molestia social así lo percibe:

“No hay diferencia alguna en los gobierno panistas (dos) o priistas (otros dos) que han pasado, ninguno de los dos ha hecho algo para detenerlos, al contrario se han instalado lo mismo con unos que con otros”.

Para Casiano Cabrera, funcionario de la administración actual encabezada por el panista José Alejandro Cortés Gómez, son los priistas los que han permitido la invasión porcina.

“Muchos piensan que el PAN también ha dejado que se instalen más granjas, y no es cierto, en el gobierno de Guillermo Fuentes se construyeron algunas granjas, pero los permisos se dieron desde antes. De hecho, una de nuestras promesas de campaña fue justamente que no se darían más permisos durante nuestro gobierno, y lo hemos cumplido”.

A pesar de las afirmaciones del panista, vecinos de El Aguila, una de las juntas auxiliares de Guadalupe Victoria, comentan que se están haciendo estudios y se está buscando la posibilidad de instalar una granja más, pero hasta el momento no hay nada en concreto.

Sólo los maestros

A pesar de la molestia manifiesta pocos son los que han hecho algo para detener la proliferación o incluso impulsar la salida de las granjas.

En 2007 se tomaron las carreteras para presionar a las autoridades, pero no se logró nada, por el contrario se iniciaron acciones penales en el Juzgado de Primero de Distrito en contra de los líderes de los quejosos.

En la comunidad se tiene eso muy presente: “no, nadie dice nada, ni se movilizan ni nada, alguno de pronto se queja pero pocos lo apoyan, parece que ahora los maestros han comenzado a querer agruparse”.

Heriberto López, director de la escuela, descarta algún tipo de liderazgo, pero reconoce que en el gremio la molestia es alta, sobre todo porque una de las granjas está a cuatro o cinco kilómetros de la escuela primaria, uno de los espacios que reciente primero los olores fétidos que invaden a la comunidad.

“Hace como un mes tuvimos un ataque de olores nauseabundos, fue como una semana de malos olores, pero además hay días en que la mera verdad el ambiente se contamina por lo fétido de los olores que emanan de las granjas, a eso se atribuye también a que ha habido ataques de nauseas de los niños, se da uno cuenta porque está uno en la escuela y de momento quieren volver porque está contaminado el aire”.

Las granjas, explica el maestro, fueron implantadas sin el consentimiento del pueblo, aún en aquel tiempo en que  se desconocía la magnitud de la infección que en un momento dado produce en el medio ambiente.

Y concluye, las granjas “los daños que están haciendo al medio ambiente y al subsuelo y aunque no queramos si perjudican y perjudican a la población”.

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