Etiquetas

, , ,

tomada del sitio jalopnik.com/

tomada del sitio jalopnik.com/

Ernesto Aroche Aguilar

 “Nosotros quisiéramos irnos para Puebla, pero otros estados ofrecen más de facilidades”.

“Forma avanzada y espíritu clásico”, así definen sus creadores, Carlos y Daniel Mastretta, a los 900 kilos de acero, aluminio y plástico que hacen mover a una velocidad máxima de 230 kilómetros por hora gracias a su motor turbocargado Ford Duratec de cuatro cilindros.El Mastretta MXT es hoy un prototipo color naranja, que ha acumulado muy buenos comentarios durante su presentación en el salón del auto de Londres, pero a partir de febrero de 2009 se reproducirá por lo menos 100 veces cada año para tomar las calles de Japón, Europa y los países árabes, sitios en donde ya hicieron patente su interés por ponerlo a rodar.

Lo único que contiene a los hermanos Mastretta, al menos de momento, es la certificación del diseño del vehículo que corre a cargo del gobierno inglés –lo que les permitirá poder acceder al mercado europeo— y la instalación de la fábrica para la producción del que será el primer automóvil deportivo mexicano.

Sobre este último punto los propietarios la empresa Tecnoidea todavía están en el estudio de cuál será el mejor espacio para ellos, tienen contemplado a Hidalgo, Puebla y el Estado de México como posibles sedes de la planta en donde 60 trabajadores ensamblarán el Mastretta MXT para desde ahí enviarlo fuera del país, pero están analizando las facilidades fiscales y los apoyos que ofrecen los gobiernos de estas entidadades.

Y desgraciadamente Puebla no está a la cabeza, a pesar del origen poblano de los creadores del Mastretta, como lo explica Daniel, el cerebro creativo del dueto de hermanos metidos a diseñadores de autos.

“La planta todavía no la ponemos, necesitamos un área que triplique lo que tenemos en este momento, unos 3 mil metros. Y en los próximos tres meses tenemos la posibilidad de montar la planta, que no es muy compleja por el volumen de producción y el proceso de trabajo, para ese momento necesitaremos 60 personas, ahorita tenemos 18 personas trabajando con nosotros”, todos ellos mexicanos.

“Estamos buscando (un lugar) entre Hidalgo, Estado de México y Puebla, pero todavía no ha habido una decisión. Los estados ofrecen distintos apoyos y en este momento sería muy útil obtener algún tipo de apoyo, no tanto económico como para instalarse, ya sea del tipo fiscal, o cosas que ofrecen los gobiernos. Nosotros quisiéramos irnos para Puebla, pero otros estados ofrecen más de facilidades”.

Y en eso el conglomerado de proveedoras de autopartes de VW no ofrece mucho a los Mastretta asegura Daniel, “porque lo que se compra de fuera es el motor, la transmisión, la columna de dirección y los frenos, y los estamos adquiriendo de proveedores varios. Los frenos por ejemplo son de un fabricante especializado en frenos para coches deportivos en Inglaterra. El motor en este momento no lo estamos comprando con VW, aunque con ellos hay un plan pero un poco más a largo plazo, los primeros son motor Duratek, que es basado en el Ford pero con una preparación especial”.

Un aire de familia

Daniel creció con el olor de la gasolina pegado a los dedos y las imágenes de los autos rondándole la cabeza. Su padre, Carlos Mastretta Ariza, era un apasionado de los vehículos automotores, no por nada recibía mes con mes por lo menos cinco revistas relacionadas con el tema, algunas inglesas, otras más estadunidenses y algunas italianas.

Pero además era el responsable de organizar las carreras de autos que se realizaban en los años 50, en el espacio que hoy ocupa el parque ecológico, “ahí había antes un campo de aviación y ahí se hacían carreras nacionales. Él estaba en eso muy metido y recibía por lo menos cinco revistas (automotrices) mensuales. Y yo desde que tengo uso de razón he estado viendo esas revistas, me encantaba verlas, y luego se me dio el dibujo y el diseño, y todo se fue combinando conmigo, si hay un componente familiar muy fuerte en todo esto”.

Por todo ello, explica Daniel, fue que se decidió estudiar diseño industrial y tuvo que migrar a la ciudad de México para matricularse en la Universidad Iberoamericana. Corría el año de 1971.

“El objetivo siempre fue ese, por eso estudie diseño industrial, si no hubiera estudiado arquitectura porque las matemáticas no se me daban tantísimo, si (se me daba) la parte creativa y la parte conceptual y poco a poco fui aprendiendo la parte técnica, y la carrera de diseño industrial era lo más cercano a lo que se necesitaba para el diseño automotriz”.

Carlos en cambio se decidió por la Administración de Empresas y ahora se encarga de las finanzas del grupo y de hacer viables, económicamente, los proyectos en los que se han metido.

De los urbanos a los deportivos

Los Mastretta no son unos novatos en la materia, mediante su empresa –Tecnoidea SA— no sólo se dedicaron a diseñar la carrocería de muchos de los autobuses del sistema nacional de transporte urbano basado en las unidades de las firmas Catosa (Carrocerías Toluca) o Ayco (Autobuses y Componentes), como el mismo lo cuenta, además la compañía lleva ya desarrollados cuatro proyectos automotrices en su taller de prototipos, entre ellos un par de réplicas de autos clásicos –un Corvette 1959 y un Porsche Speedster 1958, según la revista Eme-Equis—y las primeras dos series del Mastretta MX –Ay B—, de las que sólo fabricaron 25 unidades en conjunto.

Para el MXT los Mastretta usaron prácticamente los recursos propios que fueron acumulando gracias a trabajar para los transportistas, y algo de dinero que les facilitó el Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (Conacyt) entre el 2004 y el 2005.

“Al principio del proyecto lo metimos a concursar al Conacyt, entran 200 o 300 proyectos al año, ellos seleccionan 50 para apoyar. Ahí tuvimos un apoyo oportuno por parte del gobierno y fue muy útil para el principio, pero después hemos utilizado nuestros propios recursos, prácticamente no hemos tenido utilidades en la empresa porque todo lo estamos reinvirtiendo en el proyecto. En este momento estamos administrando personal y el trabajo que nos llega para ir sacando el día a día, porque todo lo demás está volcando sobre el Mastretta”, explica Daniel.

A pesar de eso la empresa no ha querido recibir adelantos o vender unidades sin tenerlas armadas, porque eso les implicaría una “presión enorme” para tener los vehículos listos para las fechas de entrega.

No les han faltado los pedidos, pero no han querido recibirlos aún, “ahorita estamos en la certificación del diseño para que se pueda vender en la comunidad europea, en Japón y países árabes. Esa parte está llevando algo de tiempo, porque hay que presentar muchos dibujos, construir un chasis enterito para pruebas y un prototipo ya con el motor final y todo. En esa etapa estamos y eso nos va a tomar como unos seis meses más”.

Aunque el vehículo podría salir ya a la venta, estima el Mastretta creativo, “a partir de mayo y junio del 2009, hasta ese momento es cuando comenzaría a ofrecerlo antes se vuelve muy complicado”.

Inglaterra, un buen puerto

Lo que ya tienen es un distribuidor inglés, Tom Martin, dueño de Lifestyle Automotive, que llevó al MXT hasta el salón del auto de Londres y les prometió a los Mastretta colocar 150 unidades de su vehículo en su primer año de producción, o al menos así lo cuenta la revista Expansión, que colocó a los creadores del primer auto deportivo mexicano como los “Emprendedores del año 2008”.

En esa salida el auto corrió en algunas pistas inglesas para ofrecer pruebas de manejo para algunas revistas especializadas, logrando una buena aceptación.

Y en ellas el factor “exótico” parece no haber pesado, “les llama la atención el diseño. Algunos si se sorprenden que sea un producto mexicano, pero en realidad casi nadie, más bien es que el producto sea competitivo, que tenga diseño e ingeniería al nivel de lo que pide el mercado, eso es lo que les interesa mucho, de donde viene no es razón de compra. Si causa curiosidad, pero lo que buscan es un producto atractivo, en ese sentido vamos bien, en las presentaciones que hemos tenido si bien sido bien recibidos, por eso estamos entrándole a la etapa fuerte de la producción”.

“Si lo hacemos bien el mercado está ahí seguro, es una oportunidad muy buena, es una generación de valor agregado muy fuerte la que da un diseño automotriz, el mismo material lo usas para hacer muebles y multiplicas el valor por dos, si lo usas para hacer autos lo multiplicas por cinco. Este coche en Inglaterra costaría el doble de precio para un cliente final”.

“Los costos de México te permite precios razonables con una calidad que para nada es menor. Eso depende totalmente de ti. Es algo que vale mucho la pena que nos demos cuenta, que hay ciertos mercados que están muy hechos para México y no los estamos aprovechando, porque como que no nos hemos aventado, pero la verdad es que las condiciones que da el país para productos de bajo volumen y alta calidad son ideales”.

Un bólido al gusto

El MXT no es naranja, aunque de momento lo sea, es el prototipo el que asumió ese llamativo color y parece que les ha funcionado en el mercado, al menos eso es lo que se lee en algunos blogs dedicados al sector luego de que fue conocido en el salón de Londres en junio pasado.

Pero, ¿por qué diablos naranja? “Porque es un color que nos gustó mucho. Ahora el prototipo es naranja, pero puede ser de cualquier color. El prototipo es el único que se tiene y el que todo el mundo ha visto y fotografiado, pero en realidad en este mercado, que es de nicho, conoces casi casi a todos los clientes, les preguntas de qué color lo quiere y como lo quiera se le da. La idea es producir 100 autos al año, no más de eso. Con ese nivel de producción puedes ponerte de acuerdo con el cliente y hacerlo al gusto”.

“La planta todavía no la ponemos, necesitamos un área que triplique lo que tenemos en este momento, unos 3 mil metros. Ya hay un plan de negocios muy concreto, pero esa parte tenemos que manejarla paralelo al proceso de certificación. En los próximos tres meses tenemos la posibilidad de montar la planta, que no es muy compleja por el volumen de producción y el proceso de trabajo, para ese momento necesitaremos 60 personas, ahorita tenemos 18 personas trabajando con nosotros”.

–¿Se piensan mantener sobre esa línea de pequeña escala y deportivos?

–Si, definitivamente, no vemos posibilidades en productos de mayor volumen, no vemos posibilidades económicas, las inversiones se multiplican por mil.

Especificaciones técnicas

Precio: 55 mil dólares aproximadamente
Chasis: Semi monocasco a base de extrusiones y laminados de aluminio, unidos con adhesivos epóxicos estructurales. Estructura frontal para absorción de impactos.
Carrocería: Moldeados de plástico reforzado con fibra de vidrio.
Motor: 4 cilindros en línea; 2 litros; DOHC; 16 válvulas; 240 HP; turbocargado.
Transmisión: manual, 5 velocidades.
Frenos: De disco ventilados; 11.5”
Equipo: Cinturones de seguridad 3 puntos, sonido MP3; asientos envolventes; Aire acondicionado y calefacción; Conjunto de iluminación Hella.
Dimensiones generales: 3.9 metros de largo,  1.75 de ancho y 1.15 de altura
Peso: 900 kilos
Velocidad máxima: 230 km/h
Aceleración: 0-100km/h en 6.5 segundos

Publicado en la revista poblana VOR
Anuncios