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Ernesto Aroche Aguilar

Después del 11 de noviembre toda la publicidad política impresa se irá a la basura, y aquella basada en el plástico se mantendrá contaminando durante los próximos 100 o 150 años, pues hasta el momento la sugerencia a usar materiales biodegradables establecida en la normativa electoral no ha sido escuchada.

Y aunque en el Código de Instituciones y Procesos Electorales se establece que esa propaganda tendrá que ser material reciclable, es muy poco lo que en realidad se reutiliza, según reconoció Gerardo Ornelas, director del Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL).

Así, mientras la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) capitulo Puebla prepara una propuesta para el uso de material biodegradable y la reutilización del material plástico para llevarla al Congreso a partir de enero del próximo año, en este proceso electoral se esperan que las precampañas y campañas, que han cubierto a la ciudad de plásticos varios –polietileno y polipropileno– con pendones que cuelgan los postes de casi todas las calles de la ciudad, generen entre 35 y 40 toneladas de basura.

Basura que, a decir de Gerardo Ornelas, tendrá que ser retirada por los propios institutos políticos sin que el costo recaiga en el ayuntamiento, pues existe “un convenio firmado entre el ayuntamiento y el Instituto Estatal Electoral, en donde se estableció que los partidos políticos tienen 30 días después de la elección para retirar su propaganda política. Tienen hasta el 12 de diciembre para bajarla y estamos seguros de que se cumplirá con ese acuerdo”, aunque en la elección federal pasada el OOSL terminó retirando y llevando al relleno sanitario cerca del 80 por ciento de la publicidad.

De lo contrario, “si no se cumple con el periodo establecido entonces si tomaríamos cartas en función a lo que determine el código reglamentario”.

Aunque durante meses pasados, cuando el OOSL retiró propaganda política no autorizada del entonces precandidato panista a la alcaldía poblana, Antonio Sánchez Díaz de Rivera, y sancionó con 306 mil pesos al Partido Acción Nacional (PAN), sólo ingresaron a las arcas municipales 23 mil 350 pesos, sin que nadie pudiera explicar la reducción en el cobro de casi el 90 por ciento.

Ni reciclaje ni biodegradable

Aunque la ley electoral es muy clara, según el artículo 228 del código electoral, la “propaganda será de material reciclable, fácil de retirar, preferentemente biodegradable y que no modifique el paisaje ni perjudique los elementos que conforman el entorno natural”, en la práctica muy poco de esto se cumple.

Fuentes del Instituto Estatal Electoral (IEE) consultadas al respecto, reconocieron que el organismo no vigila que se cumpla con lo estipulado en el código.

De hecho, para que se proceda a revisar que el material publicitario cumpla con las especificaciones se necesita una denuncia, “pero ningún partido político lo va a hacer, hasta ahora no hay antecedentes de que alguien se haya inconformado, pero tampoco de que el Instituto Estatal Electoral se haya puesto a revisar el material del que están hechos los pendones”.

Campañas limpias

“De entrada, con el reciclaje podríamos ganar mucho, con la reutilización de los pendones se pueden hacer bolsas, tubos y otras aplicaciones que son factibles de usarse y que liberarían espacio en los rellenos sanitarios”, explicó por su parte Luis Espinosa Rueda, vicepresidente de Grandes Industrias de la Canacintra.

“El plástico tienen una vida útil que va de los 100 a los 150 años y representan fácil el 60 por ciento de la basura, pero se le puede reutilizar hasta cinco veces, si bien es cierto que al final del reciclaje tendremos basura plástica también es cierto que eso reduce su volumen y la producción del material”.

En cambio el uso de materiales biodegradables, que de acuerdo con el código electoral liberaría a los partidos políticos de la obligación de retirar su propaganda, “podría elevar el costo de la publicidad hasta entre un 15 y un 20 por ciento, pero a la larga es mejor, contribuyes a evitar mayor contaminación e incluso ofreces un plus social a tu campaña política”, apuntó Espinosa Rueda.

Lo que es claro, de acuerdo con el empresario especializado en productos químicos, es que la propuesta de reciclar la publicidad impresa para realizar con ella impermeabilizantes para los techos de personas con bajos recursos, planteado la semana pasada por la candidata del Partido Revolucionario Institucional, Blanca Alcalá, es más una respuesta de bote pronto.

“Se puede hacer un tipo de impermeabilizante muy artesanal, se puede, pero lo mejor es reciclarlo, lavarlo y reutilizarlo, aunque tiene tinta, esa tinta se puede inhibir y separar para poder hacer con ellas tubo, bolsa de basura, etcétera”.

–¿Y eso se hace?

–Hasta donde yo sé, no. Se recolecta y se tira con todo y la madera que trae y no se está haciendo reciclaje con ello. Tal vez habría que aplicar una mayor visión empresarial y que la gente que les venda los pendones también se ofrezca el servicio de recolección para reutilizarlos, es dinero que está colgado.

Reciclaje, sólo en los bastidores

A pesar de los discursos y de que incluso hay institutos políticos que se presumen de ecologistas, poco se hace para el reciclaje de la propaganda política que usa el plástico como base; de acuerdo con el OOSL, lo que se lleva a reutilizar principalmente son los bastidores de madera.

“No hay un estimado de cuánta de esta basura se recicla y cuánta va directo al relleno sanitario, depende del material, pero lo que se llega a reutilizar son principalmente los bastidores, el material plástico no, pero depende mucho del instituto e incluso de los compromisos que se tengan con quien les provee ese material”, apuntó Gerardo Ornelas.

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