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Ernesto Aroche Aguilar

Con sus 52 años de edad encima, Antonio dejó Querétaro para venir a buscar suerte en el estado de Puebla atraído por la publicidad que ubica al estado como punto de atracción de capitales y generador de fuentes de trabajo, para su desgracia después de cuatro meses la promesa publicitaria no lo ha alcanzado.

Para Rosa María McFarland, directora de MDO Consultores, compañía de recursos humanos, el gran problema reside en que muchas de las empresas se resisten a contratar gente mayor a 45 años de edad.

Perdiendo con ello la experiencia, la madurez y la estabilidad laboral que pueden ofrecer trabajadores que han superado ese rango de edad; “pero eso no parece importar a los patrones, nos ponen muchos ‘peros’ o de plano no nos los están aceptando”, apunta la directiva de la consultora de recursos humanos.

Desechable después de los 45

De acuerdo con los datos de la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENoE) que publicó hace unos meses el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) son poco más de 850 mil los trabajadores en Puebla que se ubican en el rango de edad que va de los 40 a los 64 años, de estos el 1.5 por ciento.

Una tasa de desempleo que si bien apenas representa la mitad del porcentaje de desocupación que reportó el estado en el segundo trimestre del año, se agrava cuando se observa que el nivel ha triplicado en los últimos años tres años.

Entre 2004 y 2007 el número de trabajadores en ese rango de edad, como Antonio, se duplicó al pasar de 447 mil 904 a 850 mil 801, su tasa de desempleo en cambio pasó de 0.67 -2 mil 818- por ciento, al 1.5 por ciento ya referido –13 mil 87–.

En un mundo que apuesta por la juventud para lograr una mayor productividad laboral se está olvidando de la experiencia como elemento enriquecedor del sistema productivo.

José Armando eso lo tiene muy claro, en un foro abierto en el sitio web del diario El Universal aseguró que a sus 47 años de edad muy poco le sirvió la experiencia acumulada y los conocimientos adquiridos.

A la pregunta “cuáles son los problemas que has enfrentado para conseguir trabajo respondió: “La edad, mis 47 años. Después de una entrevista en el Banco del Bajío quedaron muy complacidos con mi experiencia en materia cambiaria; sin embargo, al ver la edad declinaron mi contratación, nuestra experiencia no cuenta en este país”.

Para Antonio el problema es el mismo; “para un profesionista es muy difícil encontrar trabajo, más por la edad; yo que tengo experiencia en el trabajo agrario y Puebla tiene muchos municipios y está muy desarrollado en ese tema, pero no se encuentra un buen empleo, o los hay pero con salarios muy bajos que no están acordes con la experiencia, quieren pagar como si fuera estudiantes de prepa”.

“Tengo 52 años y llevo ya más de cuatro meses buscando empleo; he acudido a todas las instancias de gobierno y nada. Mi experiencia es sobre todo en trabajo agrario”, explica el hombre de carga canas y viste con un traje de color café claro mientras el reportero el coloca enfrente una grabadora y continúa, “pero también he trabajado en notarias, sé también del manejo de contratos como una especialidad que tomé hace algunos años y lo único que he encontrado son ofertas de trabajo de 3 mil o 4 mil pesos, con mi experiencia y las especialidades que tengo, no se vale”.

“No te voy a negar que en Puebla hay opciones, pero los salarios no compensan el desgaste y el costo de la vida en esta urbe”.

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