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Ernesto Aroche Aguilar

 Finalmente, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó de la naturaleza del movimiento mediante el cual Financiera Mercurio hará uso de los activos y programas financieros del Fondo 5 de Mayo (F5M). De acuerdo con la oficina de comunicación social de la dependencia federal, el fondo ingresó a la empresa privada, ambas dirigidas por el ex consejero electoral Manuel Alonso Espinosa, como socio con una aportación neta de 2 millones de pesos. 

Por su parte, el representante federal del Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (Fonaes), Antonio César Cervantes Barrera, informó que la dependencia a su cargo destinó 22 millones de pesos para capitalizar al F5M, recursos que, en caso de que se demuestre que el organismo de apoyo a microempresarios y gente de bajos recursos dejara en manos de Mercurio el manejo de sus programas financieros, como adelantó el reporte de la calificadora de riesgos Microrate, tendrán que ser devueltos a la Federación. 

Cervantes Barrera calificó de inédito el movimiento financiero, con el se pretende apuntalar a Financiera Mercurio para establecer, a largo plazo, un banco regional, de acuerdo con el reporte de la calificadora de microfinancieras, pues en su experiencia en cinco años al frente de dos delegaciones federales de Fonaes no se había encontrado con una situación similar, a pesar de que el esquema de crear microfinancieras entre representantes de la sociedad civil y de los gobiernos estatales es una práctica común. 

“He estado en Fonaes desde 2001 y he trabajado en dos estados; este es el segundo; no conozco una situación similar. Obviamente, hay dirección de fondos y microempresas, que así funcionaba en la unidad central de Fonaes, pero en lo personal no conozco ninguna fusión de este tipo. Usualmente lo que suele pasar con los fondos es que llegan a cierto nivel, se desarrollan y siguen adelante, o bien desaparecen, se extinguen, pero una situación como la que acá se prevé yo no la había visto”, apuntó. 

Tanto Manuel Alonso Espinosa como el director de Mercurio, Carlos Rosendo Martínez Tovilla, guardan silencio sobre el proceso de fusión que se vive entre las dos empresas, y que arrancó oficialmente desde el pasado 22 de diciembre, cuando la SHCP “tomó conocimiento del ingreso del Fondo como accionista de Financiera Mercurio”. 

Pese a ello han tenido lugar acciones entre las que se destacan la reunión que se llevó a cabo en las instalaciones del centro vacaciones La Trinidad, que se ubica en las inmediaciones de Apizaco Tlaxcala, en donde a los más de 180 empleados de F5M se les dictaron conferencias motivacionales para prepararlos para “el futuro” y “los retos que enfrentará al ingresar a nuevos mercados, más competitivos”, con “cambios prácticos y operativos” de cara a “esos nuevos escenarios”. 

Y aunque el gobierno estatal se ha deslindado del movimiento, en la práctica avaló y permitió el proceso mediante una carta firmada por el gobernador Mario Marín Torres.

En el documento, que ya fue publicado por La Jornada de Oriente, el mandatario estatal avala el cambio de estatutos para permitir al F5M “participar o coparticipar financieramente en otras entidades, sociedades, instituciones, asociaciones, así como adquirir acciones en diversas sociedades, siempre que éstas cuenten con un objeto cogruente al de la asociación”. 

El único argumento que hasta el momento ha ofrecido el gobierno estatal es que la conformación de una organización financiera más grande traería beneficios a la población más necesitada, como sostuvo el titular de la Secretaría de Finanzas y Administración, Gerardo Pérez Salazar, aunque no adelantó ni explicó si se cuenta con algún mecanismo para asegurar ese objetivo. 

Hacienda informa 

Aunque originalmente la SCHP negó tener información sobre el proceso de fusión entre F5M y Financiera Mercurio, que fue reconocido por el director del fondo, Hugo Pérez García, en la única entrevista que ha concedido sobre el tema a los medios, finalmente develó el mecanismo mediante el cual Fondo 5 de Mayo será “absorbido” por Financiera Mercurio. 

De entrada, la dependencia federal insistió en que no se trata de un proceso de fusión, como maneja el documento mediante el cual Micro Rate califica como viable al movimiento financiero que ha trabajado Manuel Alonso, “gestor de la absorción de las operaciones crediticias por parte de la Sociedad Financiera Mercurio con el fin de expandir operaciones”. 

La SCHP respondió así a las preguntas de este reportero: “No se tiene conocimiento de ninguna fusión. En caso de haberla, por lo que se refiere a la Sofol Financiera Mercurio, se tendría que presentar una solicitud de autorización para ello. Lo que se tramitó fue el ingreso del F5M como accionista de Financiera Mercurio con una inversión de 2 millones de pesos, con lo que actualmente detenta aproximadamente un 4.30 por ciento del capital de la Sofol (Sociedad Financiera de Objeto Limitado)”. 

“Cabe señalar que en virtud de que en las reglas generales a que deberán sujetarse las sociedades a que se refiere la fracción IV del artículo 103 de la Ley de Instituciones de Crédito, no se contempla (sic) que se requiera de autorización alguna para el ingreso de accionistas a este tipo de sociedades, esta SHCP adoptó el criterio de solicitar diversa información que debe remitir la Sofol para el ingreso de accionistas, que tiene por objeto comprobar que la persona física o moral que participe en el capital social de una entidad financiera cuente con la solvencia moral y económica suficiente, y en el caso de una persona moral, que cuente con la aprobación de su órgano de gobierno. Para la entrada del Fondo 5 de Mayo a Mercurio, se solicitaron y fueron entregados los documentos correspondientes, por lo que se otorgó la autorización respectiva”. 

–¿No crea esto un conflicto de intereses, pues tanto Mercurio como Fondo 5 de Mayo AC –constituida y fondeada con recursos públicos, tanto estatales como federales– están presididas por la misma persona? 

–Al momento de la autorización para la inversión del F5M en Mercurio, y no obstante que no es un requisito legal ni establecido en la Ley de Instituciones de Crédito, y a efecto de evitar cualquier conflicto de interés, se exigió que el fondo no tuviera participación del gobierno del estado de Puebla, lo que quedó demostrado con un acta de la asamblea general ordinaria del 12 de diciembre de 2005, en la que se autorizó la desincorporación del gobierno del estado de Puebla, y un acta de la asamblea general ordinaria del 24 de noviembre de 2006 en la que se acordaron diversas reformas estatutarias derivadas de la salida del gobierno del estado. Se tomó conocimiento del ingreso del fondo como accionista de Mercurio el 22 de diciembre de 2006. Para el resto de los cuestionamientos, la dependencia federal se declaró sin “competencia para valorar una fusión que no se solicitó”. 

22 millones de Fonaes 

Al Fondo 5 de Mayo AC se le han entregado vía la Federación 22 millones de pesos, informó en entrevista Antonio César Cervantes Barrera, representante federal de Fonaes en Puebla, recursos que tendrán que ser devueltos en caso de que el organismo civil deje en manos de la empresa privada la administración de los programas financieros, como se prevé que suceda. El dinero fue entregado en dos etapas.

El 9 de octubre de 2001, a dos años de creados de manera paralela el Consejo Poblano de Apoyo a Micro Empresarios (Copame) y Fondo 5 de Mayo AC. se solicitó al gobierno federal un apoyo de 5 millones de pesos “para poder capitalizar al fondo y así poder manejar los microcréditos”. 

El 4 de octubre de 2002, F5M solicitó de nuevo recursos al gobierno federal, “pero ya en este momento Fonaes maneja reglas de operación, en donde se establece que debe existir un fideicomiso. Se crea entonces la figura de financiamiento Copame y solicitan recursos por 17 millones de pesos. Los conceptos siguen siendo los mismos: tener un recurso en mezcla –con recursos de orígenes varios– y de esta manera, poder otorgar los microcréditos. 

–¿Cómo les entregan esos recursos? ¿Como donación? 

–No, en ningún momento los recursos de la Federación se entregan a fondo perdido; son recursos que se dan a valor nominal, pero en el caso específico de los fondos, se les entregan para que los estén movilizando en relación a otorgar los microcréditos, y en el momento en que decidan extinguirse deberán regresarlos de valor nominal (sic), es decir deberán reintegrar cada peso de lo que se les dio, sin tasa de interés ni más. 

–Y en este caso, en que no se desaparece el Fondo, sino que se fusiona hacia esta otra empresa, ¿qué es lo que va a pasar con esos recursos?, ¿les serán retirados? 

–En sentido, desconocemos por parte del F5M este tipo de manejos. No lo tengo de manera oficial por parte del fondo. De manera hipotética, si esto fuera así, si ellos quisieran hacer algún cambio, alguna fusión, lo tendrían que decir en el comité que se estableció para el fondo; tendría que ser validado por este comité, y en dado caso de que cambiaran las condiciones para las que fue creado, con el gobierno federal tendría que restituir el recurso, porque eso lo entenderíamos como una extinción. 

–De manera hipotética, y partiendo de algunos dichos, ¿en caso de que F5M decida entregar la administración de los programas financieros a Mercurio, qué sucede? 

–Ahí cambiarían las condiciones para las que fue creado con respecto a gobierno federal. Nosotros cada que bajamos un recurso tenemos varios cajones; el caso de los fideicomisos es un tanto especial, como las cajas solidarias. Si ellos pasaran activos, recursos, cartera de clientes y demás a otra financiera, iría contra el convenio que se firmó con ellos respecto del dinero federal. Entonces tendrían que restituirlo, y ya después podrían hacer las modificaciones.

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