Ernesto Aroche Aguilar

La mujer sale a la puerta abierta de par en par, da dos pasos alrededor; se le mira nerviosa, preocupada. Da media vuelta y vuelve a la oficina, en donde un hombre joven revisa documentos en un archivero de metal. “La sucursal no está recibiendo nuevos socios; tenemos ordenes de no dar información ni inscribir a gente hasta nuevo aviso”, explica la encargada en Atlixco de la Cooperativa de Vivienda Popular, Juntos Organizados Venceremos, única sucursal que aún opera en el estado de la empresa que fue denunciada por defraudar a cerca de 300 familias sólo en Puebla.

No informa de quién le ordenó tal medida, lo más que llega a decir es que probablemente la próxima semana la situación se normalice y puedan de nuevo recibir a más ahorradores que llegan atraídos por los altos rendimientos –el 45 por ciento– que se prometen en los volantes que aún circulan por la ciudad; “aunque si, tal vez bajen un poco las tazas, pues si son muy altas y las hemos manejado así por mucho tiempo”.

La mujer parece ignorar que detrás de la sociedad que representa está Cirilo José Ocampo Verdugo (JOV), quién desde el año 2000 está en una celda del Reclusorio Norte, acusado de lavar dinero y operar financieramente para el cártel de los Amezcua, y que a pesar de la condena de 17 años que pesa sobre él logró poner a funcionar una fraudulenta red de cooperativas y cajas de ahorro, en donde están involucrados no sólo la red de operadores en los 11 estados donde se tiene reportadas sucursales –aunque publicidad de la propia cooperativa asegure que son más de 100 las oficinas en los 32 estados–, sino empresas financieras, como Interacciones Casa de Bolsa SA de CV, propiedad de la familia Hank Rhon, así como a otra empresa de vivienda, ubicada en el Distrito Federal, en donde se recibían los depósitos de los ahorradores.

A las denuncias en el estado, que se hicieron públicas desde el pasado lunes cuando los ahorradores poblanos, en su mayoría gente de la tercera edad, recibieron el apoyo de la Procuraduría del Ciudadano (PC), se suman hasta ahora las quejas de ahorradores en Veracruz –que denuncian fraude por 25 millones de pesos–, Campeche y Yucatán, según consignan las ediciones digitales de diarios en esas entidades federativas.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), responsable de supervisar y autorizar la creación de entidades financieras, entre ellas las cajas y cooperativas de ahorro, tuvo conocimiento de la Cooperativa de Vivienda Popular, e incluso rechazó entregarle el aval para su operación hace un par de años, pero nunca hizo nada para detener la captación de recursos, como reconocieron los propios directivos en una comparencia con diputados federales.

Se sabe, además, que parte de las condiciones para el ingreso de los “socios” o ahorradores estaba condicionado a la firma de una solicitud para que la cooperativa pudiera solicitar el registró como Asociación Política Nacional.

Los pasos de Ocampo Verdugo

José Ocampo Verdugo, conocido también como JOV, acrónimo con el que bautizó a la mayoría de las empresas que fue adquiriendo como parte del “sofisticado sistema que construyó para lavar dinero de los hermanos Amezcua, los reyes de la metanfetaminas, fue detenido en febrero del año 2000.

Informes de la Procuraduría General de la República (PGR) señalan que JOV se valía de cajas de ahorro populares para mezclar el dinero de los verdaderos ahorradores, a los que ofrecía intereses del 45 por ciento anual –igual que en Cajas de Ahorro Popular, Juntos Organizados Venceremos–, con los dividendos del narco. El dinero, “una vez mezclado y lavado”, lo invertía de diversas formas, tanto en empresas de su propiedad como hoteles cinco estrellas en Colima y Veracruz, 15 grupos inmobiliarios o materiales de construcción, las cuales eran dirigidas por la empresa Inmobiliaria JOV.

Cirilo Ocampo, señala el boletín 102/00 de la PGR, auxiliado por especialistas en inversión, contadores y abogados, e incluso un notario público, creó 25 cooperativas en igual número de estados.

Pero fue hasta el 12 de marzo de 2002 cuando el juez segundo de Distrito de procesos penales federales, José César Flores, condenó al sujeto a 17 años y seis meses por haber realizado operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada.

Juntos, Organizados, Venceremos (JOV)

Cooperativa Popular de Vivienda, Juntos Organizados Venceremos, fue creada el 15 de febrero de 2000, como se observa en la escritura de protocolización folio 2485, expedida por la Notaría 10 de San Juan del Río, Queretaro, que obra en poder de esta casa editorial, a través de su apoderado José Alberto Eugenio Regules.

Dicha cooperativa se mantuvo inactiva hasta el 5 de noviembre de 2004, cuando se iniciaron operaciones en algunos estados y se protocolizó la creación de la sociedad en la ciudad de México a través de la notaría pública 77 del Distrito Federal, en donde se reconoce la participación de JOV.

El 21 de febrero de 2005 la cooperativa es inscrita en el Registro Público de la Propiedad en el Distrito Federal y el 13 de octubre de ese mismo año se cambia el consejo de administración para quedar como presidente José Luis Mancilla Vera –quien formó parde las listas de candidatos a diputaciones plurinominales en Veracruz por el Partido Verde Ecologista de México–; como secretaria Elena Muñoz Priego, y como titular del consejo de vigilancia, Francisco de Jesús Robles Arias.

La Cooperativa de Vivienda Popular arribó a Puebla en 2004 y comenzó con el ofrecimiento de muy altos rendimientos –el 45 por ciento–, con el argumento de que las inversiones era utilizados para la construcción de casas de interés social y con su venta se obtenían los recursos suficientes para el pago de intereses, lo que atrajo a muchos interesados. Los mismos que ahora esperan la acción de la justicia para resarcir el daño financiero que provocó el ingreso de JOV en sus vidas.

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