• La construcción del parque de alta tecnología podría iniciar a finales de julio: Sedeco

Ernesto Aroche Aguilar

Suena el despertador. Abres los ojos y recuerdas que hoy será tu cita con el doctor. Dos horas más tarde estás frente a él. Después de los saludos de rigor y las palabras de cortesía te extiende una cápsula que deberás ingerir para el chequeo anual. La pequeña cápsula lleva en su todo un laboratorio de análisis clínico, detención de partículas y sensores que enviaran toda la información de tu estado de salud a la computadora del médico.

La escena anterior, que parecería sacada de un relato de ciencia ficción, podría ser una realidad en poco tiempo, pues en un periodo de dos a cuatro años Puebla tendrá la capacidad tecnológica para desarrollar Micro Sistemas Electomecánicos (MEM, por sus siglas en inglés) de detención de unas cuantas micras de longitud, concuerdan especialistas en la materia.

Esta visión es compartida por los tres sectores implicados en el desarrollo de esa tecnología, lo mismo los centros de investigación con el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica (INAoE) a la cabeza, que grupos empresariales representados, al menos en el área médica, por la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), que el gobierno tanto Federal, con la Secretaría de Economía (SE), como a nivel estatal, representado por la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco).

El potencial de Puebla

La investigación en microelectrónica tiene en Puebla un largo historial de más de 25 años, con sus raíces establecidas en la facultad de física y electrónica de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP); historia que fue desaprovechada por esa casa de estudios al menos en cuanto al desarrollo de MEM, como han reconocido algunos de sus investigadores.

Son otros los centros que en estos momentos lideran la investigación y el desarrollo de una tecnología con más de 30 años de adelanto en otros países. Entre ellos el INAoE, quien ha capitalizado esa historia, generando no sólo un alto índice de investigadores en la materia, si además atrayendo inversión privada y pública para el desarrollo de laboratorios.

Tan sólo el año pasado, ese centro de investigación fue seleccionado por la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (Fumec) para que ahí se construyera un laboratorio de diseño de prototipos con una inversión compartida entre el gobierno federal y el gobierno del estado.

Pero además el INAoE recibió en meses recientes la donación de equipo por parte de la empresa de comunicación Motorola por varios cientos de millones de pesos.

Para 2006 se tiene considerada ya la construcción de un “cuarto limpio” también en el INAoE, que servirá para la producción a baja escala de esos prototipos con una inversión superior a los 30 millones de pesos.

Por su parte el Centro de Diseño MEM de la UPAEP trabaja sobre el desarrollo de la tecnología aplicada a tres sectores con mayor potencial de mercado, de acuerdo al análisis sectorial del Centro de Investigación de Stanford (SRI): médico, automotriz y de alimentos.

Para Rubí Salazar Amador, coordinadora del Centro de Diseño de la UPAEP, Puebla ha desaprovechado en los últimos años la generación de capital humano, transfiriendo todo ese potencial a estados como Jalisco y Baja California, donde el desarrollo industrial en micro y alta tecnología se ha disparado, “y es hora de que aprovechemos ese potencial”.

La apuesta más próxima: el sector médico

Humberto Rebolledo, presidente del sector médico en la Canacintra, es enfático, el desarrollo tecnológico en Puebla, al menos a nivel empresarios, se hará “con, sin y a pesar del gobierno”, es decir, que la apuesta tecnológica por parte de la iniciativa privada no un programa sexenal.

“La apuesta del estado hacia la alta tecnología es una apuesta que nosotros vemos muy positiva, es algo que se tuvo que haber hecho hace muchos años; este empuje hacia la tecnología y a la micro tecnología en España tiene 25 años, en Canadá otro tanto, es decir, estamos retrazados en México”.

Y ese retraso señala Rebolledo, obliga a que tengamos que dar tres pasos en lugar de uno, “afortunadamente, a nivel federal, como por parte de la Secretaría de Desarrollo Economíco, sea comprendido ese vacío que teníamos en el apoyo a la microtecnología, y se ha empezado a apostar ya, por el apoyo a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) sobre todo aquellas de base tecnológica”.

El siguiente paso, sostiene, es que los empresarios “entremos en el esquema, de otra manera se queda sólo en trabajos de investigación, pero sin generar un valor agregado económico, y sólo se queda como valor de conocimiento, “y en este país lo que necesitamos es desarrollo económico”.

“Como empresarios acabamos de subirnos a ese barco y lo estamos ligando con otras dos iniciativas, una es el parque tecnológico industrial, en el otro algunas instituciones de investigación, proponen la formación de un parque de la ciencia, donde pudieran colocar diversas instituciones de educación e investigación juntas, que pudieran generar sinergia”.

–¿En cuantos años podríamos estar pensando en los frutos de esto, que veamos puestos de trabajado sobre alta tecnología, con una derrama económica, con patentes poblanas?

–En el corto plazo, te puedo asegurar que para el próximo año vamos a tener proyectos concretos que van a estar caminando y posiblemente tendremos hasta solicitudes de patentes. En el programa de vinculación inmediata entre empresas y universidades vamos ver resultados el próximo año. Esa es la primera fase. Esto, por ejemplo, en las áreas de mecatrónica aplicada a medicina, porque son disciplinas más maduras en donde ya tenemos antecedentes y las universidades están funcionando, y nos va permitir sacar algunos proyectos muy interesantes, como es el de medicina robótica. Pero son de corto plazo porque ya hay un antecedente en Puebla que es Volkswagen.

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