Ernesto Aroche Aguilar

El Fondo 5 de Mayo, constituido durante la administración de Melquiades Morales Flores como un fideicomiso de apoyo a la micro y pequeña empresa, está por convertirse en la base para la expansión de la empresa de capital privado Financiera Mercurio, propiedad de Manuel Alonso Espinosa, nieto del banquero Manuel Espinosa Yglesias y ex consejero electoral.La compañía, dedicada también al mercado del financiamiento a microempresarios, va adquirir los derechos de infraestructura, cartera y demás activos del Fondo 5 de Mayo (F5M), a pesar de que fue financiado con dinero proveniente del erario estatal y federal por más de 20 millones de pesos, como confirmaron algunos de los empresarios involucrados en la creación del fideicomiso.

El periodista y especialista en mercados financieros Carlos Fernández Vega, en entrevista, dijo que este asunto huele mal, ya que el Fondo 5 de Mayo se creó con fondos públicos y nada justifica que se utilice para crear una empresa privada de financiamiento. Señaló que este asunto tendría primero que ser discutido por el Poder Legislativo de manera abierta, pues “de concretarse en esos términos estaríamos delante de un posible fraude al erario”.

De igual manera opinó el líder de la bancada panista en el Congreso local, Víctor León García, al ser cuestionado sobre la fusión que ya fue autorizada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y está por concretarse en los próximos meses.

El proceso se ha llevado en silencio entre los involucrados: el gobierno federal, el gobierno estatal y la empresa privada desde finales de 2005, aunque el pasado jueves iniciaron en el centro vacacional de La Trinidad los trabajos para capacitar y preparar al personal para lo que llamaron “los nuevos retos de la empresa”.

En la reunión que sostuvieron los más de 320 empleados que ya contabiliza el F5M, lo que más se escuchó fue justamente eso: los retos de nueva empresa, el “anticiparse al futuro”, pues la competencia que se avecina “obliga a adelantarse” en la búsqueda de “crear un nuevo futuro en el acceso a los servicios financieros en México”.

Empresas paralelas

El fondo, constituido en 1999 por donaciones de empresarios y recursos del gobierno estatal por un total de 20 millones de pesos, a partes iguales entre la iniciativa privada y la administración melquiadista, logró, en los seis años que funcionó como uno de los programas estatales más importantes en el apoyo a la microempresa, apuntalar 131 mil 850 proyectos por un monto de 816.4 millones de pesos, como informaba el presidente ejecutivo del Consejo Poblano de Apoyo a la Microempresa (Copame), el órgano de gobierno del Fondo 5 de Mayo: Manuel Alonso Espinosa, en diciembre del año 2005.

Un diario de circulación local informaba lo siguiente en aquella ocasión: “El presidente ejecutivo del Fondo 5 de Mayo, Manuel Alonso Espinosa, confirmó que, a seis años de operación, el fondo consolidó su presencia como la principal institución de microfinanzas en el estado de Puebla, y una de las nueve más importantes a nivel nacional”.

El propio Alonso Espinosa informó al entonces recién electo presidente de la República, Vicente Fox, de las bondades del programa de apoyo a la microempresa, en una presentación que se realizó en el auditorio Angelópolis del Centro de Convenciones de la capital poblana, del que presumió la unión de dos “talentos”: la capacidad de gestión de la IP y los recursos estatales y federales.

“Puebla optó por el desarrollo de una política moderna de microempresa para atender los dos frentes: una política en la que el Estado no sustituya a los intermediarios financieros ni monopolice las políticas de desarrollo. Por el contrario, complementa el mercado y convoca a la cooperación de instituciones de carácter público, estatales o federales, con las privadas. El resultado es este consejo, al que el estado aporta la visión de desarrollo económico, la capacidad de liderazgo y poder de convocatoria, así como los recursos económicos.

“La iniciativa privada contribuye con recursos, visión empresarial, su orientación a la autosustentabilidad y operación profesional. Todas estas aportaciones conforman los valores organizacionales del Copame”.

Ese mismo empresario recibiría el miércoles 18 de agosto de 2004 la autorización de la SHCP para operar la sociedad financiera de objeto limitado (Sofol) Financiera Mercurio, con el mismo objeto social del mencionado fondo:

“Tiene por objeto la captación de recursos provenientes de la colocación de instrumentos previamente calificados por una institución calificadora de valores (…) para su posterior calificación en el mercado de valores a través de intermediarios (…) y de la obtención de créditos con todo tipo de entidades financieras del país y del extranjero, así como otorgar créditos a la micro, pequeña y mediana empresa”, como se publicó en el Diario Oficial de la Federación, en aquella fecha.

El proceso de constitución fue manejado por Carlos Martínez Tovilla en su calidad de director general de la Financiera Mercurio, además de que fungió como director en sus primeros años del fondo estatal, y está registrado como secretario de la Asociación Civil Fondo 5 de Mayo, “con poder general para pleitos y cobranzas y para actos de administración”, que se creó a la par del fideicomiso como figura jurídica el 29 de abril de 1999, según se desprende del acta constitutiva con número 771 tomo 1999 que se registró ante el notario Mario Salazar Rivero.

De acuerdo con el último reporte de la dirección del fondo, en voz de Hugo Pérez García, hasta este momento el organismo tiene presencia en ocho estados: “Veracruz, Tlaxcala, estado de México, Queretaro, Morelos, Puebla y Guerrero, con 19 sucursales”, en las que se atenderá “un mercado potencial de 30 millones de personas y un mercado objetivo potencial de entre 7 y 10 millones de posibles clientes”.

Infraestructura, personal y personalidad jurídica que pasará a manos de Manuel Alonso Espinosa.

Desincorporación silenciosa

Con la llegada del gobierno de Mario Marín, muchos de los programas estatales puestos en marcha por su antecesor fueron descontinuados y sus estructuras desaparecidas, uno de los pocos programas que se mantuvo, aunque sin gran relevancia para la nueva administración, fue el Fondo 5 de Mayo, por lo menos hasta diciembre de 2005, fecha que coincide con la último informe del organismo que se hizo público, cuando la Secretaría de Finanzas y Administración presentó su renuncia como administrador del comité ejecutivo de la AC Fondo 5 de Mayo.

La situación se hizo oficial hasta el 28 de noviembre de 2006, en la asamblea general en donde también se aprobaron las “modificaciones a los estatutos de la asociación, derivada del acuerdo del 8 de septiembre del año 2006, para incluir que la asociación pueda participar o coparticipar financieramente en otras entidades, sociedades, instituciones, asociaciones, así como acciones en diversas sociedades, siempre que éstas cuenten con un objeto congruente (sic) al de la asociación”, como se desprende del acta protocolaria de la reunión.

El proyecto de Financiera Mercurio no es sólo hacerse con la propiedad, infraestructura y activos del Fondo 5 de Mayo, sino partir de esa base para convertirse en un banco regional, como se informa en el reporte que presentó en septiembre de 2006, aunque fechado en junio, la calificadora internacional MicroRate.

De acuerdo con ese documento, Financiera Mercurio “asumirá la administración de los productos financieros”; a cambio recibirá como cesión parte sus instalaciones, personales y programas financieros”, manteniendo básicamente el control de la capacitación y de algunos programas sociales.

El proceso de fusión que está por concluirse en los próximos meses ya recibió el aval de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, como reconoció en entrevista el director del fondo, Pérez García. En entrevista realizada la semana pasada también reconoció que la reestructuración implicará cambios hasta de nombre.

–¿Mantendrán figuras jurídicas separadas, Financiera Mercurio por su lado, y Fondo 5 de Mayo por el otro? –se le cuestionó.

–No; se manejará con otro nombre, (con) otra personalidad jurídica que nos permitirá un acceso más fácil; Fondo 5 de mayo luego no vende mucho; queremos una estrategia de mercadotecnia mucho más agresiva que nos permita cumplir los objetivos.

publicado originalmente en La Jornada de Oriente el 29 de enero de 2007

Anuncios