Ernesto Aroche Aguilar

Contrario a los señalamientos de Aje Group en México, el trabajador que denunció amenazas de muerte y hostigamiento en su contra por parte de la compañía que fabrica el refresco Big Cola, José Luis Medina Mosto, no está involucrado en un presunto fraude cometido en contra de la empresa, como lo confirmó el juez encargado del caso Heliodoro Juárez Hernández.

La semana pasada Medina Mosto acudió a las instalaciones de la Procuraduría Federal para la Defensa del Trabajo en Puebla (Profedet) para solicitar apoyo legal, pues un día antes había recibido una llamada para amenazarlo de muerte en caso de que no retirara la demanda laboral que interpuso para recibir el pago de su liquidación, y saliera del país.

Al ser cuestionado sobre el caso Alfredo Paredes, director corporativo del grupo que encabezan los hermanos Añaños Jerí, rechazó todos los señalamientos al tiempo que acusó al trabajador de estar involucrado en un presunto fraude por más de 1 millón 800 mil pesos en contra de la empresa refresquera peruana.

Paredes aseguró que todo se trataba de un ardid legal de Medina Mosto para cubrirse las espaldas ante su inminente detención: “Entendemos que su situación debe ser un poco desesperada en lo jurídico pues en las investigaciones sobre el fraude su nombre salió a relucir entre las gentes involucradas en el ilícito, ellos señalan a José Luis como una de las partes actuantes, no de hecho como uno de los cabecillas”.

Pero, en una entrevista con el juez Heliodoro Juárez Hernández y mediante la lectura de la declaración preparatoria de los dos detenidos por el caso, si bien el nombre de Medina Mosto aparece en los folios en ningún momento se le involucra en el caso, sea como actuante o como “cabecilla” como aseguró el director corporativo de la refresquera peruana.

El expediente 131/2006

Los acusados por el fraude en contra de la compañía Cocentro Sociedad Anónima de Capital Variable –razón social de la distribuidora del refresco Big Cola y otras marcas asentada en Huejotzingo– son seis, de acuerdo con el expediente 131/2006 que se encuentra en el Sexto Juzgado de lo Penal a cargo del penalista Juárez Hernández.

De los seis presuntos responsables se ha logrado la captura de dos ex trabajadores, y en sus declaraciones preparatorias que fueron leídas por el juez a este reportero no se involucra en los ilícitos a José Luis Medina.

Lo que si se reconoce, al menos en lo expuesto por Armando Morales Caro, detenido el pasado 29 de agosto es que Medina Mosto trabajaba para Cocentro como gerente de comercialización, situación que también había sido negada por Alfredo Paredes, el representante de Ajemex –filial mexicana de Aje Group– consultado.

De acuerdo con el juez sexto de lo penal, por el delito de fraude genérico hay dos personas detenidas hasta el momento, pero se giró orden de aprehensión en contra de cuatro sujetos más de los que se reservó el nombre para evitar que se entorpezca su posible captura. Ninguno de estos, aseguró, es Medina Mosto.

“A Armando Morales Caro lo detuvieron el día 29 de agosto pasado, ya se le tomó declaración preparatoria con las formalidades de ley, y toda vez que no es un delito considerado como grave se le hizo saber que tiene derecho a libertad bajo fianza”

“También consta en el expediente que se detuvo también al señor Benjamín Flores Flores, a este señor lo detuvieron el día 30 de agosto, también se le tomó declaración preparatoria, se le hizo saber que tiene derecho a la libertad siempre y cuando pague la fianza. Los dos detenidos son presuntos en tanto no se dicte sentencia definitiva”, sostuvo el penalista

“De Medina Mosto dicen (los dos detenidos) que es gerente de comercialización de Cocentro y que él verificaba las actividades de Armando Morales”,

–¿Lo señalan a él como autor intelectual del presunto fraude?

–No, es muy claro en las declaraciones –afirmó el penalista

Demanda laboral por más de 20 millones

La empresa asegura en entrevista Fernando Castro Azuara, delegado federal de la Procuraduria Federal para la Defensa del Trabajo (Profedet) en Puebla, ya fue citada a conciliación por la demanda laboral que interpuso el trabajador amenazado por la empresa refresquera y se está reclamando el pago de 20 millones de pesos por indemnización, salarios caídos y prestaciones.

La respuesta de la compañía refresquera fue negar la relación laboral, argumentando que Medina Mosto no trabajaba directamente bajo sus ordenes, sino contratado por la empresa de outsourcing Procesos Laborales, por ello, dijo, solamente ofreció 12 mil pesos de finiquito.

El uso del este esquema de trabajo, señala Castro Azuara, además de ser moneda de uso corriente por la transnacional refresquera se hace para reducir el pago de impuestos y no correr riesgos con el Seguro Social y el Infonavit. “Pero la Ley Federal del Trabajo establece que la relación laboral no depende de contrato, el peso no está en la figura del contrato, sino del acto de subordinación laboral de un sujeto para con otro u otros y de participación en el proceso productivo”.

Lo que la empresa va a intentar es negar la relación laboral, pero la Profedet, sostiene su titular, cuenta con documentación “en exceso” para demostrar que sí existía la relación laboral: “Tenemos copia de la carta a la Secretaría de Relaciones Exteriores en donde el dueño lo reconoce como trabajador suyo, anuncia que se está trasladando de Venezuela a México al trabajador, documenta el que será su nuevo lugar de trabajo y el monto del salario y firma. No hay forma de que nieguen la relación laboral. No veo por donde se puedan defender”.

Publicado en La Jornada de Oriente el lunes 4 de septiembre de 2006

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