• En entrega de premios de beneficencia deja sindicato de VW mensaje a la directiva

Ernesto Aroche Aguilar

“Así como compartimos esta parte de nuestros sueldos de muy buen modo, nos gustaría que la empresa lo compartiera cuando tiene la oportunidad de hacerlo…Y saben de lo que estoy hablando”, las palabras de José Luis Rodríguez Salazar, líder de los trabajadores en Volkswagen, cayeron como bomba en el evento en el que la directiva del consorcio automotriz entregaba recursos a instituciones poblanas de beneficencia.

Las palabras helaron lo que apuntaba como una mañana de fiesta. Y se quedaron ahí sin que nadie las recogiera, como si ninguno de los miembros del consejo de dirección las hubiera escuchado, aunque muy a su pesar lo hicieron.

Y así, helado continuó el evento en donde se llevó a cabo la entrega simbólica de 2 millones 758 mil pesos, que salieron a partes iguales de los bolsillos de los trabajadores y del consorcio germano.

Concluido su breve discurso, Rodríguez Salazar regresó a su sitio en el presidium que compartía con Eduardo Soto Mayor, director de Relaciones Laborales, Thomas Karig, director de Relaciones Corporativas y Estrategia, Raymundo Gómez Álvarez, presidente de la Fundación Comunitaria de Puebla, y Carlos Ricardo Escobar, el recién estrenado vicepresidente de Recursos Humanos, pero ya no fue lo mismo.

La charla que minutos antes habían entablado Ricardo Escobar y Salazar Rodríguez, como preludio a las tantas otras que sostendrán de ahora en adelante, ya no se continuó.

Para salvar el día el maestro de ceremonias recordó la importancia de eventos como ese en donde se “premia” el trabajo de organizaciones no gubernamentales. El mismo argumento sobre el que insistió el nuevo vicepresidente de Recursos Humanos cuando fue entrevistado al finalizar el evento y evadió cualquier pregunta sobre las metas que habrá de cumplir en su nuevo encargo.

Pero el frío del lugar ya no se lo llevó nadie. Ni los sentidos agradecimientos de los y las dirigentes y representantes de las 21 organizaciones que este año fueron aprobadas para recibir entre 70 mil y 150 mil pesos para proyectos diversos, todos relacionados con la atención a menores, ni la breve convivencia que se intentó después y para lo cual se ofrecieron bocadillos, ni las sonrisas con las que el recién desempacado de Argentina –Carlos Ricardo– evadió las preguntas de los reporteros.

Para Rodríguez Salazar, abordado y cercado por las grabadoras al concluir el evento, no hay duda: “El altruismo empieza en casa”.

“A veces nos cuesta mucho trabajo convencer a la empresa del esfuerzo que realizamos los trabajadores. Si es cierto es un contrato importante el que tenemos, pero también  es importante los resultados que logramos”

“Se tiene que compartir con los trabajadores para que en conjunto compartamos para afuera, eso incluye buenas revisiones y prestaciones laborales”, respondió para que no quedará duda “de lo que se estaba hablando”.

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